Una portería moderna para un conjunto residencial tiene accesos separados para peatones y vehículos, una esclusa peatonal de doble puerta, talanquera o portón automatizado con fotoceldas, videoportero y lectores de QR, PIN o tarjeta, casilleros para paquetes y una zona de espera para domiciliarios. Detrás va lo que no se ve: canalización y cableado, iluminación, UPS con baterías y un gateway local para que el control de acceso siga operando sin luz o sin internet.
El diseño pesa más que la marca de los equipos. Una portería bien resuelta deja cada ingreso registrado, no arma filas en la hora de más movimiento y le deja a quien atiende la puerta tiempo para lo que sí necesita a una persona. Esta guía sirve para una remodelación o para revisar la portería que ya tienes, con las normas que aplican si hay obra.
Planta de una portería
Seis zonas y dos flujos que no se cruzan
- 1Esclusa peatonalDos puertas con enclavamiento: la segunda no abre hasta que la primera cierra.
- 2Carriles con talanqueraEntrada y salida separadas, con fotoceldas y cierre temporizado.
- 3CasillerosPaquetes dentro del acceso; el residente retira con su credencial.
- 4Zona de domiciliariosEspera techada, fuera de la esclusa y a la vista de la portería.
- 5Portería y videoporteroAtención, registro de cada ingreso y apertura desde la app.
- 6Cuarto técnicoUPS, baterías y gateway local para operar sin luz y sin internet.
El orden se diseña en el plano: peatones y carros por accesos distintos, los domicilios fuera de la esclusa y la energía y la red resueltas en el cuarto técnico. Plano ilustrativo; cada acceso se define en la visita técnica.
Qué debe tener una portería moderna, zona por zona
Antes de hablar de marcas, conviene tener el mapa completo. Estas son las seis zonas de una portería pensada para la operación diaria, con lo que hay que revisar en cada una:
| Zona | Para qué sirve | Qué revisar en la visita técnica |
|---|---|---|
| Esclusa peatonal | Que la puerta exterior y la interior nunca estén abiertas al mismo tiempo | Espacio entre puertas, sentido de apertura, cerradura con llave física de emergencia |
| Acceso vehicular | Entrada y salida sin esperas en la calle | Carriles separados, ciclos por hora de la talanquera, fotoceldas |
| Videoportero y lectores | Identificar a quien llega y registrar cada apertura | QR para visitantes, PIN y tarjeta; biometría solo como opción |
| Casilleros | Recibir paquetes sin depender de la caseta | Número y tamaño de las puertas, ubicación dentro del acceso |
| Zona de domiciliarios | Que la espera no ocurra en la puerta ni en el carril | Techo, iluminación, visibilidad desde la portería |
| Cuarto técnico | Que todo siga operando sin luz o sin internet | UPS y baterías, gateway local, ventilación, acceso restringido |
Peatones por un lado, carros por otro, y una esclusa en la puerta
La primera decisión del diseño es separar los flujos. Cuando los peatones entran por el portón vehicular, el portón queda abierto más tiempo, el carro que llega espera en la calle y el registro de quién pasó se vuelve confuso. Con accesos separados, cada uno tiene su control y su registro.
En el acceso peatonal la pieza central es la esclusa: un doble juego de puertas con enclavamiento, en el que la segunda no abre hasta que la primera se cerró. Quien entra queda un momento en un espacio controlado, se identifica y sigue. Cada puerta lleva cerradura eléctrica o electroimán, brazo de cierre automático para que no quede entreabierta y botón de salida por dentro, y la cerradura conserva una llave física de emergencia. Entre las dos puertas debe caber con holgura una silla de ruedas o un coche de bebé.
La Ley 361 de 1997 trae dos reglas que tocan este diseño. Su artículo 48 dice que las puertas principales de acceso de toda construcción, pública o privada, deben abrir hacia el exterior o en ambos sentidos, y que las de vidrio deben llevar franjas anaranjadas o blanco fluorescente. Y su artículo 62 señala que sitios como las nuevas urbanizaciones y las unidades residenciales deben disponer de acceso y de parqueaderos para personas con discapacidad, por lo menos el 2 % del total, marcados con el símbolo internacional de accesibilidad. El detalle de la puerta está en puertas peatonales automáticas y esclusa.
El acceso vehicular: talanquera o portón, siempre con fotoceldas
Para los carros, la elección es entre talanquera de brazo y portón motorizado, corredizo o batiente, y a veces se combinan. Lo que define la talanquera es cuántos vehículos pasan en la hora de más movimiento; la cuenta, con las fichas de los fabricantes, está en cómo automatizar el portón vehicular. Lo que no debería faltar:
- Carriles separados de entrada y salida cuando el espacio lo permite, para que cada brazo atienda un solo sentido.
- Fotoceldas que detienen el cierre si hay un carro o una persona en el paso, y cierre temporizado para que no quede abierto por descuido.
- Espira magnética en la salida, para abrir sin bajar el vidrio.
- Apertura desde la app o con tarjeta, con registro de cada apertura.
- Espacio de espera dentro del predio antes del brazo de entrada, para que el carro que llega no se quede en la vía.
Videoportero y lectores: cómo se identifica quien llega
En la puerta va un videoportero con cámara y teclado que permite ver quién llama, comunicarlo con la portería o con el residente y abrir dejando registro. Junto a él, los lectores: código QR para los visitantes que el residente autoriza desde la app, y PIN y tarjeta de proximidad para los residentes. La biometría puede sumarse, pero solo como opción: la Resolución 52185 de 2025 de la Superintendencia de Industria y Comercio ordenó a una copropiedad no condicionar el acceso al tratamiento de datos biométricos y habilitar mecanismos alternativos. Quien no autorice el reconocimiento facial debe poder entrar con QR, PIN, tarjeta o celular.
La ubicación del equipo cuenta tanto como el equipo. El videoportero debe quedar a una altura que sirva también a una persona en silla de ruedas, protegido de la lluvia y con la luz sobre la cara de quien llega, no a sus espaldas: una cámara a contraluz entrega imágenes que no sirven para el registro. Las tecnologías, comparadas una por una, están en la guía de control de acceso para conjuntos residenciales.
Paquetes y domicilios: casilleros y una zona de espera
Los domicilios y los paquetes son parte del movimiento diario de cualquier portería, y si el diseño no los tiene en cuenta terminan ocupando el mostrador y la puerta. Dos piezas lo resuelven:
- Casilleros dentro del acceso controlado. El paquete se deja en un casillero, el residente recibe el aviso y lo retira con su credencial, sin pasar por la caseta. Lo ideal es que cada entrega quede registrada con foto y hora.
- Zona de espera de domiciliarios fuera de la esclusa, techada, iluminada y a la vista de la portería o de la cámara del videoportero, con un lugar para la moto que no estorbe la salida de los carros. Así la espera no bloquea la puerta peatonal ni el carril vehicular.
Lo que no se ve: canalización, energía e internet
La parte menos vistosa del diseño es la que decide si la portería funciona un martes de lluvia sin luz:
- Canalización y cableado: tubería para datos y energía hasta cada puerta, lector, cámara y casillero, con cajas de paso registrables y tubería de reserva para no romper pisos después.
- Iluminación en la acera de llegada, la esclusa, el carril vehicular y la zona de domiciliarios, para la operación de noche y para que las cámaras registren bien.
- UPS y baterías para cerraduras, lectores, videoportero y motores, de modo que un corte de energía no deje el acceso abierto ni bloqueado.
- Gateway local: un equipo dentro del edificio que guarda las credenciales. Si se cae el internet, el PIN, la tarjeta y el QR siguen abriendo, y los registros se sincronizan cuando vuelve la señal.
- Cuarto técnico con ventilación, acceso restringido y espacio para crecer.
Remodelar la portería: licencias y aprobaciones
No toda remodelación necesita licencia. El artículo 2.2.6.1.1.10 del Decreto 1077 de 2015 dice que las reparaciones o mejoras locativas no requieren licencia de construcción: son las obras para mantener el inmueble sin afectar su estructura portante, su distribución interior ni sus características funcionales, formales o volumétricas, e incluyen cambiar pisos, enchapes y pintura, y sustituir o ampliar redes eléctricas y telefónicas. Quien las ejecuta debe cumplir el reglamento de propiedad horizontal y responder por los daños a terceros.
Si la obra va más allá, aplica alguna modalidad del artículo 2.2.6.1.1.7: ampliación, si aumenta el área construida, como una caseta más grande; modificación, si varía el diseño arquitectónico o estructural sin aumentar el área; o cerramiento, la autorización para encerrar de manera permanente un predio de propiedad privada, si la obra toca la reja o el muro del lindero. El caso concreto lo define la curaduría urbana o la oficina de planeación del municipio, y conviene consultarlo antes de contratar. Dentro de la copropiedad, la aprobación de la obra sale del consejo o de la asamblea, según el monto y lo que diga el reglamento.
Cómo lo hace portea: visita técnica, cotización y un caso real
portea cotiza el hardware y coordina la instalación y la obra civil menor (canalización, anclajes, bases, cableado, adecuación de accesos y fabricación de puertas) en Colombia y en México, con un solo interlocutor; no ejecuta obra estructural mayor. Trabaja con Akuvox, ZKTeco, Hikvision y NAS Apolo, y los equipos, la obra y la instalación van siempre por cotización tras una visita técnica gratuita. Mientras portea obtiene su propio registro ante la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada para la instalación de equipos, la instalación de cámaras y control de acceso la ejecuta y la garantiza un aliado instalador. Cuando hay obra, la instalación toma entre uno y tres meses según el tipo de trabajo.
Un ejemplo es el Edificio Altozano, en Popayán: 32 apartamentos con un videoportero Akuvox R20K para el ingreso peatonal y vehicular, puerta peatonal con apertura automática y brazos de cierre, talanquera NAS Apolo 300 que se abre desde la app, y CCTV cerrado sobre DVR con UPS. El edificio redujo un turno de portería y proyecta una reducción cercana al 35 % en lo que gastaba en portería. El caso completo está en la portería del Edificio Altozano, y el proceso de punta a punta en instalación de control de acceso llave en mano.
Cuéntanos cómo es tu portería y agendamos la visita técnica
Con fotos de los accesos o en una visita técnica gratuita revisamos puertas, portón, cableado y energía, y te enviamos la propuesta con equipos, obra civil e instalación.
Hablar por WhatsAppFuentes
Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, Decreto 1077 de 2015, Decreto Único Reglamentario del Sector Vivienda, artículos 2.2.6.1.1.7 (modalidades de la licencia de construcción) y 2.2.6.1.1.10 (reparaciones locativas) (Función Pública) · Congreso de la República, Ley 361 de 1997, artículos 48 y 62 (Función Pública) · Superintendencia de Industria y Comercio, Resolución 52185 de 2025, comunicado del 28 de agosto de 2025 (SIC) · Caso del Edificio Altozano, Popayán, datos del proyecto de portea, actualizados en agosto de 2026. Este artículo no constituye asesoría jurídica para un caso concreto.
Preguntas frecuentes
Una portería moderna tiene accesos separados para peatones y vehículos, una esclusa peatonal de doble puerta con enclavamiento, talanquera o portón automatizado con fotoceldas, videoportero y lectores de QR, PIN o tarjeta, casilleros para paquetes y una zona de espera para domiciliarios fuera de la esclusa. Detrás necesita canalización y cableado, buena iluminación, UPS con baterías y un gateway local que guarde las credenciales para que el acceso siga operando sin luz o sin internet.
Es un doble juego de puertas con enclavamiento: la segunda puerta no abre hasta que la primera se cerró. Quien entra queda un momento en un espacio controlado, se identifica con QR, PIN, tarjeta o videoportero y sigue. Cada puerta lleva cerradura eléctrica o electroimán, brazo de cierre automático y botón de salida, y el espacio entre puertas debe permitir el paso de una silla de ruedas o un coche de bebé.
Depende de la obra. Según el artículo 2.2.6.1.1.10 del Decreto 1077 de 2015, las reparaciones o mejoras locativas, como cambiar pisos, enchapes o pintura y sustituir o ampliar redes eléctricas, no requieren licencia si no afectan la estructura, la distribución ni el volumen. Si la caseta aumenta su área se trata de una ampliación, si cambia el diseño sin más área es una modificación, y si se interviene el encierro del predio existe la modalidad de cerramiento. Lo define la curaduría o la oficina de planeación.
Si la portería está bien diseñada, sigue operando. Las cerraduras, los lectores, el videoportero y los motores del portón quedan con UPS y baterías, de modo que un corte de energía no deja el acceso abierto ni bloqueado. Y con un gateway local que guarda las credenciales dentro del edificio, si se cae el internet el PIN, la tarjeta y el QR siguen abriendo, y los registros se sincronizan cuando vuelve la conexión.
No debería condicionar el acceso a la biometría. La Resolución 52185 de 2025 de la Superintendencia de Industria y Comercio ordenó a una copropiedad suprimir datos biométricos recogidos sin autorización válida, no condicionar el ingreso al tratamiento de esos datos y habilitar mecanismos alternativos. En la práctica, el reconocimiento facial puede ofrecerse a quien lo autorice de forma previa, expresa e informada, y los demás residentes deben poder entrar con QR, PIN, tarjeta o celular.
No hay un precio estándar, porque cada acceso es distinto: depende de las puertas, del portón, del cableado existente, de la energía y de la obra civil que haga falta. Por eso portea cotiza equipos, obra civil menor e instalación siempre después de una visita técnica gratuita o de revisar fotos de los accesos. Cuando hay obra, la instalación toma entre uno y tres meses según el tipo de trabajo.