No inventamos un problema. Lo vivimos. Y decidimos resolverlo.
Kevin usaba una app de portería en su conjunto. Funcionaba, en teoría. Pero la interfaz era confusa, los errores eran frecuentes y cada visita era un caos. Sin embargo, había algo que no podía ignorar: cuando enviaba el QR de acceso a un amigo y el portero lo escaneaba, la reacción siempre era la misma: "ehh, mero caché parce". La experiencia era mágica. El producto no estaba a la altura.
Con una interfaz que el portero más reticente a la tecnología pudiera usar en 10 minutos. Con notificaciones que realmente llegan. Con precios que un conjunto de 80 apartamentos pueda pagar sin drama. Kevin llamó a Santiago. En pocas semanas tenían el primer prototipo.
No nació de un pitch deck ni de un fondo de inversión. Nació de la convicción de que la portería de los conjuntos residenciales en Colombia merece una solución hecha en serio. Hecha acá, para acá.
Rappi, Nequi, Addi. Cada una tomó un proceso tedioso y lo volvió simple. Portea hace lo mismo para la portería de los conjuntos residenciales.
Founders con experiencia en producto, tecnología y crecimiento.
Kevin Daza
CEO & Co-founderEmprendedor y desarrollador. Construyó portea desde la experiencia de vivir en un conjunto donde la tecnología prometía más de lo que entregaba. Lidera producto, go-to-market y la visión de largo plazo.
Santiago Vanegas
CTO & Co-founderIngeniero de software especializado en arquitectura de productos escalables. Diseñó el stack técnico de portea desde cero para que funcione igual en un conjunto de 20 que en uno de 500 apartamentos.
La tecnología para conjuntos no puede ser más difícil que el problema que resuelve. portea está obsesionado con la simplicidad.
Precios públicos, sin contratos de permanencia, sin cobros de implementación. Lo que ves es lo que pagas.
Entendemos la propiedad horizontal colombiana, la Ley 675 y los conjuntos de Medellín porque somos de acá.
Habla directamente con los founders. Sin intermediarios, sin vendedores.
Con cariño, unos founders obsesionados con la excelencia.
Kev y Santi.